Tesla Robotaxi vs. Waymo
• public
El consenso suele comparar al Robotaxi de Tesla con Waymo (Alphabet). Es una comparación perezosa.
Para entender la magnitud de la asimetría que detectamos en esta comparativa, debemos deconstruir la tesis del Robotaxi y el Full Self-Driving (FSD) desde los primeros principios: la tecnología subyacente, la economía de la deflación y el nuevo paradigma regulatorio que acaba de abrirse en Washington.
El Enfoque Waymo: La "Fuerza Bruta" Waymo ha logrado un producto técnico impresionante. Sus taxis en Phoenix o San Francisco funcionan. Pero lo hacen bajo un enfoque de "fuerza bruta":
- Hardware Excesivo: Utilizan sensores LiDAR, radares redundantes y cámaras en vehículos modificados (como los Jaguar I-PACE) cuyo coste total estimado supera los 150.000 - 180.000 dólares por unidad.
- Mapas HD (El talón de Aquiles): Para que un Waymo funcione, necesita mapear la ciudad centímetro a centímetro. Es un proceso de pre-escaneado digital que convierte al coche en un tren sobre raíles virtuales. Si una obra cambia la calle o si nieva y tapa las referencias, el coche se pierde.
- Escalabilidad Lineal: Abrir una nueva ciudad le cuesta a Waymo meses de trabajo previo y una inversión masiva en flota propia. Añaden unos 2.000 coches al año.
El Enfoque Tesla: La "Visión Generalista" Tesla ha resuelto el problema de la manera difícil, pero la única que es infinitamente escalable: la Visión Artificial Generalista.
- Hardware de Consumo: El "Cybercab" y los Model 3/Y actuales utilizan un conjunto de cámaras y un ordenador de inferencia cuyo coste marginal es inferior a los 2.000 dólares. El vehículo completo (Cybercab) apunta a un coste de producción inferior a 25.000 dólares.
- Sin Mapas: Un Tesla con FSD v14 no sigue un mapa pregrabado; "ve" la carretera en tiempo real. Entiende el contexto. Sabe que eso es un bordillo, eso es un peatón y eso es un policía haciendo gestos, aunque nunca haya estado en esa calle antes.
- La Asimetría de Datos: Aquí reside el foso defensivo real. Waymo recolecta datos de unos pocos miles de coches. Tesla recolecta aproximadamente 10 a 15 millones de millas de datos de FSD al día provenientes de una flota global de millones de vehículos de clientes.
El Salto a la Red Neuronal End-to-End Con la llegada de la versión 13 y la actual v14, entrenadas en los clústeres de supercomputación masiva de Texas (Cortex y Dojo), el software ha dejado de ser un conjunto de reglas escritas por humanos ("si ves rojo, para") para convertirse en una red neuronal end-to-end. El coche aprende viendo vídeo, igual que un humano aprende observando. Esta capacidad de generalización es lo que permite a Tesla escalar a cualquier ciudad del mundo simplemente descargando una actualización de software, sin necesidad de enviar equipos de mapeo previos.
La Economía de la Deflación Laboral
¿Por qué es esto tan disruptivo para Uber, Lyft y la economía en general? Porque ataca el coste principal de la cadena de valor del transporte: el ser humano.
Si analizamos la cuenta de resultados de un viaje promedio de Uber en Estados Unidos, la estructura de costes es reveladora:
- Plataforma (Uber): Se lleva un 20-25 %.
- Vehículo y Energía (Gasolina/Mantenimiento): Un 10-15 %.
- El Conductor (Tiempo humano): Representa entre el 60 % y el 70 % del coste total del viaje.
El conductor necesita un salario digno para vivir. Necesita descansar, dormir y comer. Eso pone un suelo al precio del transporte que no se puede romper... a menos que elimines al conductor.
La Ecuación del Robotaxi
Tesla está a punto de eliminar ese coste de la ecuación. Al electrificar la flota (reduciendo el coste energético un 70 % frente a la gasolina) y eliminar al conductor (reduciendo el coste laboral a cero), el coste por milla se desploma.
Los cálculos internos y de analistas independientes sugieren que un Robotaxi de Tesla podría operar con un coste operativo de 0,20 - 0,30 dólares por milla. Comparado con el coste actual de un Uber o un taxi tradicional (2,50 - 3,00 dólares por milla), no hay competencia posible.
No se trata de que la gente "prefiera" un robot. Se trata de conveniencia económica pura. Si ir al trabajo te cuesta 15 dólares en Uber y 3 dólares en un Cybercab, la adopción masiva no es una cuestión de gusto, es una cuestión de bolsillo. Es una presión deflacionaria tan brutal que reescribirá la estructura de las ciudades (menos propiedad de coches, más transporte como servicio).
El Modelo de Negocio: "Airbnb" vs. "Flota Propia"
Aquí entra en juego la genialidad financiera del modelo de Tesla, que muchos en Wall Street aún no han modelado correctamente en sus hojas de Excel.
Waymo tiene un problema de capital (CapEx). Para crecer, tiene que comprar los coches, mantenerlos, limpiarlos y aparcarlos. Si Waymo quiere tener un millón de coches, necesita invertir 100.000 millones de dólares en hardware.
Tesla, en cambio, puede operar un modelo híbrido de "Oferta Elástica", similar a Airbnb:
- Flota Propia de Tesla: Tesla operará sus propios Cybercabs en rutas de alta densidad y alta rentabilidad, capturando el 100 % del beneficio.
- La Red de Propietarios (El modelo Airbnb): Aquí está la magia. Tesla ha vendido millones de coches con capacidad FSD a particulares. En el futuro cercano, tú como propietario podrás pulsar un botón en tu app y decir: "Mi coche estará disponible para la red Robotaxi mientras estoy trabajando, de 9:00 a 17:00".
Resolviendo el problema de los Picos y Valles La demanda de transporte no es plana; tiene picos brutales en hora punta y valles muertos de madrugada.
- Si Waymo compra suficientes coches para cubrir la hora punta, tendrá miles de coches parados depreciándose el resto del día. Es ineficiente.
- Tesla, gracias a la "Red Airbnb", tiene una elasticidad de oferta infinita. Puede activar la flota de clientes privados en horas punta para cubrir la demanda sin incurrir en costes de capital (el coche lo compró el cliente). Tesla simplemente se lleva una comisión (estimada del 25-30 %) por gestionar la red.
Esto transforma a Tesla en una empresa de software con márgenes brutos potenciales del 80 % sobre esa flota ajena. Es el apalancamiento operativo definitivo.
La Decisión Estratégica: El "Momento iOS" y el Ecosistema Cerrado
Durante 2024, muchos analistas pedían a gritos que Tesla lanzara un "Model 2" barato y manual para competir con la oleada de coches chinos de bajo coste. Elon Musk, con su habitual visión de largo plazo (y tolerancia al riesgo), canceló esa prioridad para volcar todos los recursos en el Robotaxi.
En Henao Capital creemos que es la decisión estratégica más correcta:
- Si Tesla hubiera lanzado un coche barato manual, se habría convertido en Samsung o Xiaomi: un fabricante de hardware comoditizado, luchando por márgenes exiguos en una guerra de precios infinita.
- Al apostar todo al Robotaxi y al FSD, Tesla se posiciona como Apple. Crea un ecosistema cerrado (Hardware + Software) que nadie más puede replicar.
¿Licenciar o no licenciar? Existe un debate recurrente sobre si Tesla debería licenciar su FSD a otros fabricantes (Ford, GM, Volkswagen). Nuestra postura es contraintuitiva: Esperamos que no lo hagan. O que, si lo hacen, sea en condiciones draconianas.
Piénsalo: Si tienes el único software del mundo que permite a un coche generar dinero mientras su dueño duerme... ¿por qué se lo darías a la competencia? Mantener el FSD exclusivo convierte a los coches de Tesla en los únicos activos del mercado automotriz que tienen potencial de apreciación (o generación de rentas), mientras que el resto de marcas venden pasivos que se deprecian al salir del concesionario. El "foso" (moat) se vuelve infranqueable.
El Catalizador Final: El Viento de Cola Regulatorio
Durante años, el mayor riesgo para esta tesis no era técnico (la IA avanza exponencialmente), sino burocrático. La regulación "estado por estado" en EE. UU. era un campo de minas donde California podía bloquear el progreso mientras Texas lo aceleraba.
Sin embargo, el escenario político de finales de 2025 ha cambiado las reglas del juego de forma dramática. La victoria electoral y la alineación de la nueva administración con la visión de eficiencia y desregulación de Musk han despejado el camino.
Se habla abiertamente en Washington de una Normativa Federal Unificada para Vehículos Autónomos (AVs). Esto es el "Santo Grial" de la escalabilidad. Una aprobación federal significaría que Tesla no tendría que pelear ayuntamiento por ayuntamiento ni estado por estado. Una normativa única permitiría desplegar el software (una simple actualización Over-the-Air) a millones de coches en los 50 estados simultáneamente, de la noche a la mañana.
Los organismos de seguridad (NHTSA) ya están acelerando los procesos de exención para vehículos sin volante ni pedales (como el Cybercab). La sociedad, aunque reticente al principio, es pragmática: toleramos 40.000 muertes anuales por error humano en las carreteras de EE. UU. Cuando los datos acturiales demuestren (como ya lo hacen en la v14) que la máquina es estadísticamente 10 o 20 veces más segura que el humano, la barrera moral caerá igual que cayó la barrera del miedo a los ascensores automáticos hace un siglo.
Conclusión: Asimetría Perfecta
Invertir en Tesla hoy requiere "estómago", convicción y una capacidad casi sobrehumana para ignorar el ruido trimestral de Wall Street.
Si se valora a Tesla como una empresa que vende coches de metal y goma, la acción está cara. Pero si se entiende que Tesla es la única empresa del mundo que ha convergido:
- La Manufactura: Capacidad de producir millones de unidades a costes líderes en la industria.
- Los Datos: Una ventaja de información real insuperable (miles de millones de millas).
- La IA: El software generalista de visión artificial más avanzado (FSD v14 End-to-End).
- La Energía: La infraestructura de carga y baterías para sostener la flota.
- El Camino Regulatorio: Un horizonte político despejado para el despliegue federal.
Entonces se entiende estamos invirtiendo en la mayor plataforma de robótica e inteligencia artificial aplicada del planeta.
Waymo es un gran experimento científico de laboratorio. Uber es una excelente aplicación de intermediación laboral. Tesla es el sistema operativo del movimiento físico. Y en un futuro donde el coste de mover átomos se desplome hacia cero gracias a la IA, el valor de la red que controla ese movimiento tenderá, matemáticamente, a expandirse de forma exponencial.
Bienvenidos al cambio de paradigma.