NVIDIA a examen y el mercado mirando con lupa
Y no es una presentación de resultados cualquiera; se ha convertido en el evento macroeconómico más relevante del trimestre. ¿Estamos ante una burbuja financiera a punto de estallar o ante el despliegue de una tecnología que marcará las próximas décadas?
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Hoy, tras el cierre de mercado, NVIDIA vuelve a someterse a examen. Y no es una presentación de resultados cualquiera; se ha convertido en el evento macroeconómico más relevante del trimestre. Lo que el mercado intenta descifrar hoy no es si la acción subirá o bajará un 5% mañana, sino algo mucho más estructural:
¿Estamos ante una burbuja financiera a punto de estallar o ante el despliegue de una tecnología que marcará las próximas décadas?
Nuestra lectura en Henao Capital es rotunda: no estamos ante una burbuja de "humo", sino ante una transformación industrial masiva. Estamos en la fase de construcción de la infraestructura digital del siglo XXI.
Y en esta fase, las reglas del juego son distintas.
A continuación, desarrollamos nuestra tesis en cuatro puntos clave.
La realidad de la demanda: No se construye para almacenar
Para diagnosticar una burbuja, solemos buscar una señal clara: se fabrica mucho más de lo que se consume (exceso de inventario).
Los datos de NVIDIA nos cuentan exactamente la historia contraria.
La compañía ha cerrado su último trimestre con 35.100 millones de dólares de ingresos, creciendo un 94% respecto al año anterior. Pero el dato crítico no es cuánto vende, sino la insatisfacción de sus clientes. Los gigantes tecnológicos (Microsoft, Amazon, Google) no están recortando pedidos; se están peleando por recibir los chips.
· Microsoft ha confirmado públicamente que su negocio en la nube crecería aún más rápido si tuviera más capacidad instalada.
· Amazon y Google reportan aceleraciones en sus divisiones impulsadas puramente por servicios de IA.
La conclusión lógica es sencilla: La infraestructura se está construyendo a toda velocidad porque la demanda real de cómputo excede, con mucho, a la oferta disponible. Se vende todo lo que se fabrica.
El dilema de los 300.000 Millones: ¿Por qué gastan tanto?
El gran miedo del mercado es la cifra de inversión. Entre las cuatro grandes tecnológicas (Microsoft, Amazon, Alphabet, Meta), se estima que gastarán cerca de 300.000 millones de dólares en 2025 en infraestructura.
Muchos analistas se preguntan: "¿Es esto racional? ¿Van a recuperar ese dinero pronto?".
Para entenderlo, hay que mirar esto desde la Teoría de Juegos. Estas empresas se enfrentan a lo que llamamos un "Dilema del Prisionero":
· El riesgo financiero: Si invierten miles de millones y la IA tarda en ser rentable, sus márgenes de beneficio bajarán temporalmente. Es un problema de dinero.
· El riesgo existencial: Si NO invierten y su competidor sí lo hace y acierta, ellos corren el riesgo de volverse irrelevantes tecnológicamente. Es un problema de supervivencia.
Cuando el riesgo de no hacer nada es desaparecer, la inversión agresiva es la única decisión racional. Por eso creemos que el gasto en infraestructura va a continuar siendo muy fuerte durante más tiempo del que muchos esperan. No es euforia, es necesidad estratégica.
Alphabet (Google) y la ventaja de "cocinar en casa"
En este entorno de gasto masivo, la eficiencia se convierte en la mayor ventaja competitiva. Y aquí es donde nuestra visión sobre Alphabet (Google) es muy positiva.
Mientras la mayoría de empresas dependen casi totalmente de comprar chips a NVIDIA (pagando el precio que NVIDIA quiera), Google lleva más de diez años diseñando sus propios chips: los TPUs.
Al diseñar sus propios chips, Google reduce su dependencia de proveedores externos y, lo más importante, reduce el coste de operar la Inteligencia Artificial.
A medida que la IA se use cada vez más, quien sea capaz de ofrecer la respuesta más barata tendrá un margen de beneficio superior. Google no solo tiene los datos (Buscador, YouTube), también tiene la fábrica de la infraestructura.
Conclusión: Una supertendencia histórica
Volviendo a la sesión de hoy con NVIDIA. Nuestra visión táctica en Henao Capital es que la fase "fácil" del ciclo, donde cualquier acción relacionada con la IA subía sin parar, ha terminado. Entramos en una fase más madura.
Sin embargo, la tendencia de fondo sigue intacta. Comparar esto con la burbuja de las ".com" del año 2000 es incorrecto. En aquel entonces, las empresas no tenían ingresos reales. Hoy, estamos en el polo opuesto. Los hyperscalers son auténticas máquinas de imprimir dinero.
A nuestro juicio, la IA no es una moda pasajera, es un cambio de régimen industrial similar a la electricidad o internet. Y como en cualquier revolución industrial, habrá volatilidad, pero la dirección es clara: el mundo necesitará estructuralmente más capacidad de cómputo, más energía y mejores modelos.
En Henao Capital seguimos claramente posicionados para capturar este valor a largo plazo.